La verdad es que nuestro apellido es poco común. Encontrar
a alguien que se apellide Bordera es algo bastante extraño,
a no ser que vivas en las contadísimas zonas de España
donde la población "Borderil" es un poco
más elevada. Yo mismo esperé 26 años
hasta encontrar a otra persona, que sin ser de mi familia
tuviese nuestro apellido. Esta baja población de Borderas
y la palabra que forman sus primeras cuatro letras hace que
la gente tenga problemas con él, tanto a la hora de
entenderlo, como para hacer bromas baratas aprovechándolo.
Pasamos al lado del humor y el buen rollo para explicar los
"problemillas" con los que, con toda seguridad,
nos hemos encontrado alguna que otra vez.
Problema N.1
La gente que no entiende el apellido
Estos personajes siempre cambian el "Borde" por
cualquier otra cosa. Lo más común es que nos
entiendan Bandera o Cordera, pero alguna vez me han llegado
a decir Bobera, Gorbera, Sordera e incluso Jotera. ¡¡Increíble!!.
Siempre que alguien comete un error de este tipo lo mejor
es hacerle que lo entienda más fácil. ¿Como
hacerlo? Muy sencillo, veámoslo con un sencillo ejemplo:
Estamos, por ejemplo, en la cola del paro (menudo ejemplo!!
:-s) y el funcionario de turno nos pregunta el nombre.
ME llamo Federico Bordera - Respondemos
¿Federico Cordera? - Nos dice el sujeto.
No, no; Cordera no, Bordera. BORDERA DE BORDE, BORDE.
La última frase hay que decirla con bastante recochineo,
sobre todo si el tío es uno de estos indeseables que
nos hacen la vida imposible. Así a la vez que le recalcamos
nuestro apellido aprovechamos para decirle borde al tío,
pues para nosotros es nuestro apellido, pero para el no :-)
Problema N.2
Soportar las bromas de los colegas
Cuando ya nos conocen bien, los bromistas se divierten haciéndonos
rabiar haciendo frases fáciles con nuestro apellido,
aunque... eso es lo que ellos se piensan. Hay frases fáciles
y muy comunes::
- Mira que eres borde!!
- No seas borde.
Hay frases mucho más elaboradas que según en
que momento te pueden hacer gracia, veamos una como ejemplo:
- Llevar cuidado de no pisar el Borde de la piscina. - Cuando
estamos tumbados al sol junto a la piscina.
Y ni que decir las rimas baratas con que nos deleitaban cada
día los compañeros de clase.
- Pepito Bordera, sube por la escalera.
- María Bordera, una fan de la nevera.
- Juan Bordera, el loco de la pradera
Por último decir una frase que que daría muy
bien como epitafio: